Archivo de Junio 2008

Lastimoso galanteo

Junio 29, 2008

0029 - Imagen de epica-awards.com

 

     La vida me ha enseñado una regla: Las posibilidades de hacer el ridículo son directamente proporcionales a las ganas que se le pone al galanteo. Por eso ya no me gasto más en el tema y por la misma razón -calculo- estoy más sólo que Kung Fú en el día del amigo. Así es mis queridos lectores: he renunciado al riesgo de meter la pata y lograr la inevitable consecuencia de que la destinataria de mis atenciones se aleje horrorizada. He aquí algunas experiencias traumáticas para compartir:

 

     (En el boliche)

Yo:       - Hola, yo me mamo Feferico ¿y vos? ¿Cómo ta va?, ¿bion?

Ella:     - ¡Salí de acá!

 

     (Con una chica que conocía hace poco)

Ella:     - ¡… Y resulta que perdí la cartera!

Yo:       - ¡Uhhh! ¡Mi hermana es igual de mogólica!

 

     (Después del cine)

Yo:       - Bueno, Mariela, ¿qué te parece si vamos a tomar algo?

Ella:     - ¡Jimena! ¡¡JI-ME-NA!!

 

     (Después del trabajo)

Yo:       - Quedamos así, entonces, te busco a las diez para ir a cenar, ¿no?

Ella:     - ¡Ah! Yo pensaba que me ibas a buscar a las diez para                         estudiar juntos… ¿Sabés qué? Mejor no, tengo cosas que hacer.

 

     (En el boliche de nuevo)

Yo:       - Hola, ¿siempre venís por acá?

Ella:     - No.

Yo:       - ¿De qué signo sos?

Ella:     - No.

Yo:       - ¿Cómo te llamás?

Ella:     - No.

Yo:       -

 

     (En la calle)

Yo:       - Te invito a comer esta noche.

Ella:     - ¡Jajajajajaaaaaaa!

Yo:       - …

Ella:     - Ah, ¿hablabas en serio?

Lo que nadie sabe

Junio 23, 2008

 

     0028 - Imagen de acrobatas.blogia.comNadie arriesga por qué Florencia tiene nubes en los ojos.

 

     Nadie intuye lo que Florencia oculta en el recinto oscuro y húmedo de su pecho.

 

     Nadie sospecha el vacío que Florencia trae en el centro de su vientre estrecho.

 

     Nadie imagina que Florencia interrumpió violentamente la gestación de su primogénito.

 

     Todos creen que, cuando el momento le pareció propicio, Florencia decidió ser madre.

 

     ¿Por qué a su hijo lo llamó “Segundo”? Nadie lo sabe.

¿Qué es un héroe?

Junio 18, 2008

 

0027 - Imagen de elpais.com

 

     A los héroes se los recompensa con la admiración y el recuerdo de los que conocemos sus hazañas.

 

     Pero, ¿qué es un héroe? ¿Es alguien único que tiene un don irrepetible? ¿Es alguien que tiene la intuición de aparecer cuando se lo necesita? ¿Es alguien que tiene valor para enfrentar la adversidad? ¿Es alguien carismático o alguien vulgar?

 

     Una vez escuché que un héroe es alguien que no se equivoca nunca. Me pareció bastante acertada la definición hasta que me di cuenta de que los héroes también son humanos y que, seguramente, tendrán sus momentos de flaqueza, de debilidad, de metidas de pata.

 

     El diccionario sentencia que es una: “persona que lleva a cabo una acción heroica”. Entonces, ¿un héroe vendría a ser alguien que no se equivoca justo en el momento en el que no hay que equivocarse?

Cómo nos ven los clientes de afuera

Junio 13, 2008

 

     Mis últimos meses como rep me tocó trabajar en una cuenta española. Me dijeron que se trataba de asesoramiento técnico y comercial, y que sólo tenía que ofrecer uno de tres productos que comercializaba dicha compañía.

 

     Cambiar de área en una empresa de atención al cliente supone todo un cambio de rutina, es comerse una capacitación que generalmente es bastante compleja, es adaptarse a nuevos horarios (para atender a clientes del otro lado del océano, entrábamos a las 3 de la mañana), a nuevos compañeros, a nuevos jefes y a nuevos clientes. En cuanto a la atención, hay toda una idiosincrasia nueva a la que acostumbrarse: el cliente de telefonía celular no es lo mismo que el cliente de una aseguradora y un cliente argentino no es lo mismo que un cliente español.

 

     Empezamos a trabajar asistiendo a españoles sin saber a qué se referían cuando decían “ordenador”, “me mola” o “mogollón”. También nos costaba hacer que nos entiendan, tuvimos que aprender a usar expresiones como “DeUveDe”, “no se enfade”, “su reclamación está siendo procesada”. No pasó mucho tiempo hasta que ese lenguaje que desconocíamos empezó a formar parte de nuestra cotidianeidad.

 

     Pero ese no es el tema al que quiero llegar. 0026 - Imagen de página12Decía que nos pedían que ofreciéramos uno de tres productos (una papa, pensé yo) pero, a medida que pasaban los días, las exigencias iban aumentando. Antes de que me despidieran (claro, yo era mal vendedor) teníamos todo un protocolo, con el que, si un cliente llamaba para saber el número de teléfono de una sucursal, le ofrecíamos desde chizitos hasta un plasma de 42 pulgadas. No dimos una buena impresión para nada, los argentinos fuimos depredadores de clientes. Pero lo que ellos no saben, es que cada diez minutos aparecía un coordinador preguntando cuántos productos habíamos vendido, publicaban nuestros nombres en una grilla mugrosa -que servía únicamente para mostrarles a todos qué mal que laburabas y que el orgulloso ganador ganaba $15 de comisión que cobraría dos meses más tarde- y teníamos largos sermones por nuestra “falta de actitud”… Lo que ellos tampoco se imaginan es que también teníamos a sus propios compatriotas vigilándonos para que aprovechásemos hasta la más mínima “inoportunidad” de venta.

 

     Patética situación por donde la mires: desde el punto de vista del cliente, del empleado y del empleador.

 

     Este link que coloco acá  (http://ocurrenciashabituales.wordpress.com/2008/05/23/timando-que-es-gerundio/), lleva a un artículo de Manuel Abeledo, un amigo blogger de España, que ha padecido el arrebato de un vendedor inescrupuloso. A los argentinos no nos va a parecer raro el marco de agresividad en el que se da esta desafortunada comunicación porque -tristemente- estamos acostumbrados a los atropellos. Pero los españoles no se merecen ese tipo de maltrato.

 

     Gracias, Manuel, por contarnos qué pasa y cómo piensan del otro lado de la línea telefónica… y del océano.

Hasta luego

Junio 10, 2008

 

     Se abrigó el corazón con el pullover de su padre y roció un pañuelo con perfume de su madre.0025 - Imagen de ecoworrier.com

 

     Se peinó de memoria con los dedos y espantó las primeras lágrimas ensayando una sonrisa frente al espejo.

 

     Cambió portafolios por mochila, zapatillas por alas y carnet de conducir por ticket de embarque.

 

     Guardó el cepillo de dientes, el pasaporte y volvió a repetir en voz alta: “más vale empezar de nuevo.”

 

     La última vez que vio su casa, los pasos en el pasillo ya no sonaban como antes.

 

     Tiene todo lo que necesita. Lleva una foto junto a su pecho.

 

     Besos húmedos y abrazos estrechos de amigos y familiares.

 

     Antes de abordar, sólo pudo regalar algunos gestos.

 

     Creyó que con un poco de música podría ahuyentar los pensamientos. Al despegar, un hondo y suspiro llenó sus pulmones de aire.

 

     Al hundirse entre las nubes, Ismael Serrano aseguró: “Todos saben que las aves migratorias siempre encuentran el camino de regreso.”

Insomnio laboral

Junio 2, 2008

 

     (Esta historia empezó acá).

 

     (El capítulo anterior es este).

 

     La noche anterior al primer día de trabajo me moría de los nervios. Las expectativas revoloteaban  en el aire pesado de mi dormitorio y parecía que me iba a caer duro de felicidad.

 

     “¿Cómo serán mis compañeros y mi jefe? ¿Será muy difícil? Si el trabajo es para atender a clientes de telefonía celular, ¿me tendré que comprar uno de esos aparatejos raros para entender esta jodida tecnología? Me contaron que son caros… ¿Para qué jolines la gente gastará en esas boludeces? ¿Acaso no es más fácil llamar desde una cabina?”. Mirando el techo me acordé de un viaje que había hecho a Buenos Aires un par de años atrás - cuando recién empezaban a aparecer los primeros zapatófonos 0024 - Imagen de ingenia-comunicacion.com- y de cómo quedé shockeado al descubrir que la mitad de los tipos - que caminaban agitados por Florida, vestidos de ejecutivos y con maletín en mano - hablaban por… ¡¡CELULARES DE JUGUETE!!

 

     Después de este último pensamiento me quedé sin ovejas para contar. Se me cruzaban imágenes de la Señora de los anillos con ideas locas acerca de cómo sería un headset. “¿Será como en las películas? ¿Podré tener mi cestito de basket para hacer puntería mientras hablo con los clientes?”

 

     Hacía un calor de perros - los eneros cordobeses son tremendos - y yo sin un mango para comprarme un pedorro ventilador. Esa sería mi primera adquisición, claro.