Los jóvenes argentinos de hoy no tienen modelos que imitar. Eligen caminos por descarte y sus decisiones están motivadas por escoger el mal menor. Los medios y las calles están plagados de gente que no tiene el mínimo conocimiento de valores: en la tele, una pechugona se expresa a escupitajos; en el diario, la delincuencia cada vez ocupa más páginas; en una editorial deciden lanzar a la venta un diccionario (escrito por una rubia que tiene su propia lengua) que enseña a hablar mal y que pronto se convierte en best-seller y, en las plazas, los chicos se aislan en tribus urbanas porque no saben en qué ocupar su tiempo. Entonces, ¿cómo afrontamos nuestra realidad? ¿Cómo podemos construir algo cuando ya está todo devastado?
Ayer fue el recital de Ismael Serrano en Salta. Esta vez vino a presentar su nuevo disco, Sueños de un hombre despierto.
Para los que no lo conocen, Ismael es un cantante español, un joven idealista como pocos. Un activista que está siempre a favor de causas justas y que se ha comprometido mucho con Latinoamérica, especialmente en relación a la defensa de los derechos humanos. Un tipo culto (ha tenido una buena escuela: su papá, Rodolfo, es un gran poeta y escritor), sensible (se nota por las letras de sus canciones) y, sobre todo, muy humanitario.
Pese a los miedos de caer pesado y pese a disimular un poco el entusiasmo, creo que se dio cuenta de mi alegría cuando pude estrechar su mano y darle un abrazo (es muy raro esto de ser fan y tratar de aparentar otra cosa, je). Yo tenía muchas ganas de hacerle una entrevista pero, antes de entrar -y por más que había insistido-, me pidieron que no se la hiciera. Sinceramente, si hubiera sido otro artista, no habría respetado tal pedido pero, durante el show, me regaló momentos tan lindos que no quise molestarlo con preguntas. Sólo me limité a contarle cómo habíamos descubierto su trabajo musical, a hacerle un par de comentarios sobre su blog y a felicitarlo. Eso fue todo… ¿Dos minutos? ¿Quizás tres? No sé, pero bastaron para darme aliento para intentar una entrevista en su próxima visita.

Recién hablaba de los modelos. Bueno, yo no quiero ser como Ismael (en realidad no sé como quién quiero ser) pero sí quiero tener su calidez, su templanza y su incansable deseo de dar ánimo. Desearía tener su habilidad para sacarle el miedo a la gente. Anoche nos contó: “Me gusta pensar que las canciones son una vacuna contra el miedo”.
No sé si alguna vez podré emular semejantes virtudes (en el aspecto musical, claro está, es inimitable) pero me consuela saber que comparto muchas de sus ideas. Me imagino que, si alguna vez tuviéramos una charla con porrón y buena música de fondo, yo aprendería más cosas de él y él aprendería algunas de mí. Con seguridad, estaríamos de acuerdo en muchas cuestiones y -como me ha pasado con muchos de mis amigos- me ayudaría a ser un tipo más positivo: “Es cierto que Europa planea convertirse en una fortaleza infranqueable. Ojalá esta canción sirva para acortar las distancias” dijo en un momento.
Como verás, mi amigo (te escucho bastante, así que considero que sos mi amigo), ayer tuve la certeza de que las cosas van a ir bien porque me siento acompañado por tu optimismo.
Para aquellos que se sientan algo desorientados, aquí les presto mi modelo un ratito. Con ustedes: Ismael Serrano.
(Soy columnista de espectáculos en un portal de noticias de Salta. Aquí hay una nota, escrita por mí, sobre el recital que dio en Salta el 29 de octubre.)
Si se callase el ruido:
Ya ves:


Octubre 30, 2008 a las 11:29 pm |
MUY LINDO LO QUE ESCRIBISTE, Y ESTOY 100/ DE ACUERDO. AVECES CUESTA ENCONTRAR MODELOS, IGUAL CREO QUE LOS MODELOS A SEGUIR SON SOLO REFLEJO DE NUESTROS DESEOS.
un abrazo desde neuquen.
Octubre 30, 2008 a las 11:30 pm |
Amigo: realmente estupendo.
Descubrí a Ismael Serrano cuando regalaba su música desde el cd en una librería, y lo admiro mucho.
Sus letras son tan diferentes de la mediocridad , de la masa gobernada por la chatura. en fin y vos también sos diferente por destacar a un artista como él, que antes es persona y coherente con valores e ideales.
Excelente.
Un abrazo
Octubre 31, 2008 a las 12:37 pm |
Ta bien, Isamel tiene la costumbre de hablar entre tema y tema (como Serrat o Sabina), y la habilidad de caer demasiado simpático y venderse como un tipo que perfectamente podría ser el vecino o el almacenero de la esquina, lo cual lo hace mas entrañable… a mi mató el recital que ofreció la primera vez que visitó Salta, allá por el 2004 (si no me equivoco). A la cita asisitimos con Matías y Vero Roldán (querida amiga a la que veía mas seguido por aquéllos tiempos), y debo confesar que lloré desde que pisó el escenario y dijo buenas noches hasta que dijo muchas gracias y desapareció tras bambalinas, je. Pero cuando digo llorar es LLORAR en serio. Motivos? sólo hacía uno meses había vuelto de Córdoba y todos, pero todos sus temas me traían estupendos recuerdos de aquellos años inlovidables, sobre todo de vos, querido amigo. De paso, agradezco a Matías el soportarme en los recitales, ya que cuando asistimos a la presentación de Lebón – Aznar en Salta también hubo moco de por medio, solo que en esta ocasión estuvieron acompañados de una emoción desquiciada, movimietnos convulsivos de un lado al otro de la butaca y coreos ensordecedores per-ma-nen-tes. MATÍAS simlulaba no conocerme. Amigo perdón, prometo portarme mejor en lo sucesivo. JE
Octubre 31, 2008 a las 1:18 pm |
Hola Federico,
Cómo estás? Ultimamente el tiempo libre me permite pasearme por blogs de amigos y conocidos, y he de confesar que frecuento mas de lo que debiera el de I. Serrano. Digo demasiado pq comparto contigo esa magnífica frase de: “muy raro, esto de ser fan y tratar de aparentar ser otra cosa”, ya que cuesta reconocerse entre tanta niña que le declara amor eterno a este hombre, pero al final todos hacemos lo mismo.
En fin, entre los comentarios que leo, creo que los tuyos son de lo más sensato que he encontrado, los comparto y me he animado a leer lo que has escrito. Que bueno tener la oportunidad de saludarlo en Salta, yo lo intenté en Junin, pero cuando salió al final del concierto una “multitud de adolescentes enloquecidas” se abalanzaron sobre nuestro amigo y se lo tuvieron que llevar con seguridad y todo. Conozco a Ismael hace mucho tiempo, y en nuestro pais (soy española) hemos intercambiado algun saludo, alguna firma, alguna sorpresa y sé que ese no es su estilo, que afortunadamente nunca lo será. Por eso me salvan comentarios serios como los tuyos y no puedo por menos que decírtelo.
Inicé un blog hace unos días, solamente para participar en algunos foros y tener la opcion de responder a algunas cosas. Pero recononozco que en una semana ese espacio me ha provocado volcar alli algunos pensamientos , lo cual me tiene algo sorprendida, ya que no soy yo muy dada a estas cosas. Compañero, un abrazo desde Bs As
Mirando al Sur
Octubre 31, 2008 a las 1:24 pm |
Goff:
Fue un placer sacarles esa fotito. Sabes que yo no he querido ninguna, prefiero las que quedan en el alma y no soy muy fotogénica.
Y la verdad que esas cualidades que ves en él, ya las tienes. Es lo que me ha llamado la atención de vos desde el primer día que te vi, allá en Córdoba en compañía de la Fer Perez que fue el puente para conocerte. Nunca he necesitado más de una hora en presencia de alguien para intuirle o adivinarle o contactarme con el estado de su alma. Creo que por esto me he convertido en psicóloga. Y la verdad que tu alma es tan linda, desinteresada y generosa como la de Ismael.
Un gusto que hayamos compartido ese momento, tan importante para ambos.
Octubre 31, 2008 a las 3:02 pm |
andina: ¡bienvenida!
paola: gracias, che.
sil: con razón Matías no quiso saber nada con ir al recital… ¡¡Pensó que ibas a estar vos!! Coincido con vos: son muchos recuerdos lindos y lacrimógenos.
Mirando al Sur: ¡qué barbaridad! Acá, en Salta, las chicas son más tranquilas y más ubicaditas. Me alegra saber que no soy el único con esa sensación contradictoria del fan que no quiere molestar ¡Gracias por pasar!
Fer Barbagallo: ¡hola Fer! ¡Qué loco reencontrarnos en el ciberespacio (casi por casualidad) después de años, luego en un recital y, al final, conociendo juntos a Ismael en persona! Realmente, estoy sorprendido. Sorpresa grata (también) la que me has dado cuando te vi, por primera vez, como nunca te había visto: valiente, osada y hasta un poco irreverente (en el buen sentido, claro).
¿De cuántas cosas somos capaces? ¿Cómo elegimos nuestro propio destino? Sé muy bien que, después de haber charlado con el muchacho en cuestión, todavía no salís del asombro, ¿no?
Es muy lindo lo que decís de mí, muy reconfortante. Muchas gracias.