Hoy el asombro me tomó por sorpresa mientras, sentado frente a mi computadora, almorzaba un descomunal sándwich de milanesa… Estaba chateando, tratando de no manchar con mayonesa mi lindo teclado recién estrenado cuando, al mismo tiempo que tomaba el segundo trago de gaseosa, un amigo me confesó -así, sin anestesia- que tuvo sexo cibernético.
Por supuesto, en el ahogo, la Coca fluyó por la nariz, un trozo de pan voló contra el monitor y… ¡todavía no encuentro al desafortunado pedazo de milanesa! Mientras intentaba recuperar el ritmo de la respiración y me cercioraba de que el bocado no hubiera pasado a los pulmones, escribí, atorado: “¡No le to credo pueder!”.
El teclado, claro, no se salvó de la tos convulsionada y mejor ni doy una idea de cómo quedó (Nota: Forrar toda la máquina hoy mismo en papel film). Siempre me pasa esto por culpa de algunos amigos desconsiderados.
Con los ojos rojos y congestionados quise preguntar todo junto: “¿Y cómo es eso?”, “¿Qué le decías?”, “¿¡¿Cómo, dónde, cuándo?!?”. Mis dedos escribían frenéticos, contracturados, pegajosos.
Había leído al respecto, había escuchado que el amigo del primo de la cuñada de un amigo de un amigo tenía experiencia en el tema. Pero nunca tuve una fuente tan cercana como esta. Obviamente, me imaginaba que la experiencia suponía algún tipo de acción masturbatoria pero, infelizmente, no pude saciar mi curiosidad ante semejante novedad. “¿Con qué mano escribías?”, pregunté. Mi amigo no quiso dar ninguna explicación satisfactoria, salvo respuestas evasivas como: “No te voy a contar”, “Me da vergüenza”, “Es privado”…
Así que no tuve otra opción que imaginarme los detalles del obsceno –y dialógico- acto amatorio. Después ustedes me dirán si estoy pifiando mucho:
- Hola, yo MazingerZ1977. ¿Cómo te llamás?
- Hola, yo Ximeguiónbajoguerrera.
- ¿Navegás siempre por acá?
- Sí… Bah, depende. Si hay alguien conectado seguro.
- ¿Qué te parece si abrimos una ventanita juntos?
- ¡Oia! Me da un poquito de pudor… Pero dale, me pongo como No disponible.
- ¡Buenísimo! ¿Qué preferís? ¿Mi fondo o el tuyo?
- ¡¡Mmmmhh!! ¡Ese me ciber-erotiza mucho!
- ¡Ahhhh! ¡Me gusta que me hagás así con el guiño del chanchito! Qué linda puerquita sos, ¿ehh?
- ¡Ay, tonto! ¡Me hacés tildar! A ver… Haceme un click ahí, ¡justo en el centro de mi arroba!
- ¡Mhhh! ¿Te gusta ahí? No me muevas tanto el mouse, me mareás… Así, despacito…
- ¡Ufa! ¡No metas el cursor todavía!
- Bueno, mi amor, no te enojes; ahí te mando un zumbido… ¿Te gusta?
- ¡Qué rico! Pero esta posición ya me aburre. ¿Tenés otra fotito?
- ¿Esta te gusta? ¡Me muero porque me entregues tu mail alternativo, mamita!
