¡Escapando de la frivolidad!

De poco un todo

Sugerencia para Facebook

En las solicitudes de amistad de Facebook, en vez del botón “En otro momento”, debería haber uno que diga: “Te repudio”, “Me da vergüenza que seas salteño como yo”, “Prefiero morir ahogado en aguas servidas” o “Antes me inmolo escuchando la discografía completa de Thalía”.

Click para aumentar el tamaño de la imagen

Por tu culpa no puedo estrenar la remera amarilla que me regalaron para mi cumpleaños.


10 Años

Si yo tuviera 10 años en esta época, lo más seguro es que sería así:

Gordito, ridículo y ñoño.


¡Sorpresa!

En Gran Hermano hay un chico que, en realidad, es chica…

Y resulta que ahora Barbie viene con sorpresa.

¡¡Esto es el acabóse!!


Y los Sueños… ¿Sueños son?

Vaya uno a saber por qué no sueño con cosas placenteras, agradables. Qué más daría yo por estar en un barquito, en Oceanía, tirado a mis anchas, mientras disfruto de algún refresco dulce y colorinche alojado en alguna fruta de cáscara gruesa y soy suavemente mecido por las olas… Pero no. Siempre las obligaciones y todo a las apuradas.

Cuando trabajaba en el call center, mi sueño más recurrente comenzaba con Avaya, un programita del infierno, que nos aturdía a timbrazos en los oídos cada vez que entraba la llamada de algún cliente enfermo de los nervios. Vivir con eso, soñar con eso… y después viene la pregunta de por qué uno está tan loco, o por qué uno no tolera ni los hisopos, ¿no?

Ahora, finalmente, estoy contento porque tengo un trabajo que tiene que ver con crear y con producir. Los resultados ya no se reflejan en estadísticas lapidarias en las que se me imputa de no haber atendido las llamadas al primer ring. Pero el problema sigue siendo mi realidad onírica (permítaseme la licencia de la contradición terminológica utilizada). ¿Será posible que siempre sueñe con cosas que me quedaron pendientes del trabajo? Si en la jornada laboral no tengo tiempo para terminar de corregir un texto, en el sueño pelo la lapicera roja y me pongo a leer sílaba por sílaba un alto enorme de hojas llenas de errores. Si en la oficina me olvido de hablar un tema con mi jefa, en el sueño tengo laaaargas conversaciones con ella.

Y eso no es todo: también tengo el sueño recurrente de perder un avión. Ahora yo me pregunto: ¿acaso en otra vida habré sido azafato? Pero esto se merece un post aparte, porque ahora me estoy dando cuenta de que, si en un sueño pierdo el avión, no puedo pretender soñar con que me voy de vacaciones…

Mi amigo Guillermo me contó hoy que soñó conmigo: “Eras vendedor, llevabas una bandeja de chocolate Bariloche negro. Ibas con el típico gorrito de ‘Bari -bari’, en mono y en patines. ¡Ahhh! ¡Y hablabas en inglés!”…

Ojalá, mi querido amigo, yo pudiese soñar huevadas como vos, también.


Sos…

… el punzante dolor que no se aleja,

y sobre esa piel, tu piel que nunca es mía,

oscila mi alma, sombría,

partida, despareja…

.

.

 


Cosas que se Aprenden Durante un Mes de no Escribir

Que las palomas no tienen mejores reflejos que yo.

Que basta tener un buen trabajo para que muchos aspectos de tu vida mejoren.

Que, a medida que llega el verano, soy yo el que amanece más temprano.

Que es Mariana Fabbiani, no Fabiana Mariani.

Que “cirugía” se escribe con G, aunque “cirujano” se escriba con J.

Que los gallos no saben de puntualidad.

Que un buen cafecito con leche ayuda a ver el día más soleado.

Que no hace falta buscar inspiración. Hay que sentarse a escribir y ya.

.

.


Un Año Después de Haberte Mudado…

Seguís:

  • · bajándote del colectivo en la parada antigua, esa que está a veinte cuadras de tu nueva casa,
  • · confundiéndote de llaves,
  • · abriendo la gaveta equivocada,
  • · preguntándote: “¿dónde estará la jodida plancha?”,
  • · buscando el papel higiénico a la izquierda, en vez de estirar la mano para atrás,
  • · bajándote de la cama del lado equivocado,
  • · perdiéndote en los pasillos,
  • · manoteando en la pared una llave de luz inexistente,
  • · no usando las persianas porque estabas acostumbrado a no tenerlas,
  • · encontrándote -sin explicación aparente- en la cocina cuando, en realidad, querías ir al baño,
  • · despertándote aterrado porque ¡¡NO SABÉS ADÓNDE ESTÁS!!


No Somos tan Distintos

(Cuadro comparativo de los desgéneros)

Una mujer

se ríe

cuando su peor enemiga se desgracia.

Un hombre

de su jefe cornudo.

Una mujer

se calla

cuando muere.

Un hombre

cuando se casa, hasta que muere.

Una mujer

adora

“Sex and the city”

Un hombre

la caza pero no la practica.

Una mujer

se queja

de “los zapatitos que me aprietan”

Un hombre

del precio del fútbol codificado.

Una mujer

se pregunta

“¿esta será la chirusa, que se transó a fulano y se acostó con mengan…?”

Un hombre

“¿me rasco o no me rasco?”

Una mujer

critica

a aquella, que se viste como trola y que seguro le viene bien cualquier bondi.

Un hombre

el auto pedorro que se compró su cuñado.

Una mujer

admira

la bijouterie de la suegra que anhela heredar algún día.

Un hombre

a aquella, que se viste como trola pero que tiene un lomo que parte la tierra.

Una mujer

desea

lo mismo que se hizo aquella en el quirófano.

Un hombre

la novia de su mejor amigo que se viste como trola.

Una mujer

envidia

los zapatos de esta, el vestido de aquella, el anillo de la de más allá, las extensiones de…

Un hombre

a su mejor amigo, que tiene una novia que se viste como trola.

Una mujer

se emociona

con las liquidaciones, cuando termina la temporada.

Un hombre

con “Mi viejo”, de Piero.

Una mujer

llora

por culpa del imbécil del peluquero.

Un hombre

cuando una vieja de 200 kg se le para sobre el dedo chiquito del pie.

Una mujer

teme

cuando su marido se va de viaje “de negocios”.

Un hombre

cuando su mujer se sienta al volante.

Imagen gentileza de mi primo, Alejandro J. Vargas

Imagen gentileza de mi prima, M. Mercedes Vargas

<!–[if !mso]> <! st1\:*{behavior:url(#ieooui) } –>

Una mujer

se ríe

cuando su peor enemiga se desgracia.

Un hombre

de su jefe cornudo.

Una mujer

se calla

cuando muere.

Un hombre

cuando se casa, hasta que muere.

Una mujer

adora

“Sex and the city”

Un hombre

la caza pero no la practica.

Una mujer

se queja

de “los zapatitos que me aprietan”

Un hombre

del precio del fútbol codificado.

Una mujer

se pregunta

“¿esta será la chirusa, que se transó a fulano y se acostó con mengan…?”

Un hombre

“¿me rasco o no me rasco?”

Una mujer

critica

a aquella, que se viste como trola y que seguro le viene bien cualquier bondi.

Un hombre

el auto pedorro que se compró su cuñado.

Una mujer

admira

la bijouterie de la suegra que anhela heredar algún día.

Un hombre

a aquella, que se viste como trola pero que tiene un lomo que parte la tierra.

Una mujer

desea

lo mismo que se hizo aquella en el quirófano.

Un hombre

la novia de su mejor amigo que se viste como trola.

Una mujer

envidia

los zapatos de esta, el vestido de aquella, el anillo de la de más allá, las extensiones de…

Un hombre

a su mejor amigo, que tiene una novia que se viste como trola.

Una mujer

se emociona

con las liquidaciones, cuando termina la temporada.

Un hombre

con “Mi viejo”, de Piero.

Una mujer

llora

por culpa del imbécil del peluquero.

Un hombre

cuando una vieja de 200 kg se le para sobre el dedo chiquito del pie.

Una mujer

teme

cuando su mujer se sienta al volante.

Un hombre

cuando su marido se va de viaje “de negocios”


Peor que la Gripe Porcina…


Una Ordinaria Tarde de Otoño

El viento frío bañaba las calles solitarias durante la siesta. Las hojas grises rodaban sin destino, mientras las primeras gotas de una llovizna perezosa caían sobre el pavimento.

Mis orejas frías y yo buscábamos algún rumor que nos indicara alguna despensa abierta. Sólo las ganas de comprar algo comestible para acompañar el mate me podrían haber impulsado a salir aquella tarde, casi muerta.

Caminé bastante, hasta que: “¡Ahh, allá hay una abierta!”. No entendía cómo no la había visto antes, si estaba empapelada de afiches colorinches y calcomanías estridentes. “¿Por qué la gente dice ‘calCAMOnía’? ¿A caso somos calCAMOníacos?”, pensé y seguí caminando.

Adentro esperaba una mujer ojerosa, despeinada, intuí que debía tener mal aliento porque parecía que recién se levantaba de dormir.

- ¿Criollos, facturas o bizcochos tiene?

- No. Galleta, nomá.

- ¿Y qué galletas tiene? – Pregunté reclinándome para mirar el contenido del mostrador. Y ahí estaban. Aparecieron iluminadas por un haz de luz unas de sésamo que ya se habían extinguido en todos los supermercados – ¡Déme esas! ¿Cuándo cuestan?

- Doce peso.

- ¿¡Doce pesos!? ¿Cómo se le ocurre venderlas tan caras?

- E lo que sale.

- Pero, no son importadas. ¡Esto es una estafa! ¡Yo trabajo en defensa del consumidor, la voy a denunciar!

Metí mi mano en el bolsillo y saqué los doce pesos.

- Me las llevo y le exijo una factura.

La cara de la vieja se desfiguró y, al cabo de unos segundos, había dos paquetes de galletas a dos centímetros de mi mano y un billete de cien dobladito que se veía por debajo.

- Lleveselá nomá, acepte lo do paquete de regalo.

- Guarde ese rollito, no se le vaya a resfriar la plata.

Tomé los dos paquetes y los distribuí con los doce pesos en los bolsillos del piloto.

- Que tenga buenas tardes.

La llovizna de antes se había hecho más copiosa. Las baldosas sueltas de la vereda que pisaba castigaban mis zapatos a escupitajos. El viento frío helaba mis orejas.

Imagen de miriamgrebeimages.com



Ya Camina Solito

Así es, gente: ¡Buscando una salida hoy cumple su primer añito!

Imagen de tripadvisor.es

Hace doce meses me daban la magnífica noticia de que me despedían del call center. Creo que nunca había experimentado semejante felicidad: ya no más dolores de oídos, ya no más estrés, ya no más jefes inoperantes y, sobre todo, ya no más bronca. La gente pensaba que estaba loco. Después de todo, ¿quién se alegra de que lo echen de su trabajo?

Era hora de empezar un cuaderno nuevo y, en vez de pasar por una librería, abrí un blog y me mudé a Salta. Muchas cosas pasaron desde entonces: Estuve más del lado del arpa que de la guitarra, presumí y me fue mal, rendí exámenes y me fue peor, recibí un premio, descubrí la mejor frase que había escuchado en mi vida, hice deportes, fui al teatro, tuve un pico inusitado de lectores (por un día, cuando publiqué este post) y recibí los mejores (y primeros) elogios por algunos textos míos: EternidadEl ascenso de Víctor, Nada y Te odio.

Y lo mejor está por venir…

Quiero dar las gracias los casi siete mil lectores que se dieron una vuelta por este espacio -al que ya le salieron los primeros dientes- a los amigos bloggers y no bloggers -que me dieron una mano para dar los primeros pasos y me hicieron dar cuenta de que sirvo para algo, che, ¡qué joder!-, a los que leen -pero que todavía no dejaron asentados sus primeros balbuceos- y a los que vendrán.

Este blogcito todavía está en pañales y es todo para ustedes. Háganle monerías, pellízquenle los cachetes y enséñenle a hablar.

Imagen de appleraszl.com

Y, como es chiquito, aquí el “Feliz Cumpleaños”, cantado por mis ídolos de la infancia (jejeje):


¡No te vuelvas EMOtivo!

¿Te estás dejando crecer el flequillo? ¿Estás adelgazando hasta el punto de casi desaparecer? ¿Te llevás mal con la sociedad? ¿El mundo no te comprende? ¿Tu vida no tiene sentido? ¿¡¿Te estás volviendo EMOtivo?!?

La tribu urbana de los “EMOs” (cuyo nombre viene de la abreviatura de EMOtional, en inglés) es un grupo de chicos sensibles que sienten que van contra la corriente. Su rebeldía está motivada por un sentimiento de falta de pertenencia a este mundo que los desanima.

Tienen un look bastante particular que los diferencia del resto de las personas, entre las que se pasean campantes y sin rEMOrdimiento: apariencia exageradamente cuidada -ojos delineados, flequillos meticulosamente peinados tapando la mitad de la cara-, indumentaria extravagante -de dos o tres talles más chica- y armados de piercings hasta los dientes.

El flequillo, aparentemente, tiene una razón de ser: se tapan la mitad de la cara para no ver a esa parte de la sociedad que los avergüenza. A lo que no le encuentro ni la más rEMOta explicación -por más que haya rEMOvido cielo y tierra- es a las trabitas, las vinchitas, los lentes de contacto de colores y el uso indiscriminado de pins. Por lo visto, esto sólo tiene que ver con una estética que los unifica pero que no sirve para alejar a los EMOfóbicos, quienes practican un nuevo deporte consistente en pegarles en arrEMOlinamientos, generados por ambos bandos, en plazas y otros espacios públicos. Ante el deplorable lema “Haz Patria y mata a un EMO”, grupos conectados mediante Internet organizan palizas públicas. Como podEMOs observar, la violencia circula por las venas de la banda ancha. Sin duda, estos extrEMOs no son nada saludables.

Si bien parte de la visión del mundo (sólo una parte así de chiquitita) que tienen los adolescentes EMO es comprensible, la cruda realidad nos está dEMOstrando que existe una contracara que asusta: la autoflagelación (el abuso de piercings quizás tenga algo que ver con esto). Hay chicos que se lastiman adrede para exteriorizar su dolor. Ahora, sabEMOs que hay gente que, por algún problema psicológico, se hace daño de esta manera. Pero lo que temEMOs es que los chicos se estigmaticen de por vida por una moda, ya que algunos se cortan la piel para llevar las mismas marcas como símbolo de fraternidad y eso no se borra de la mEMOria.

Pero, para tranquilidad de los señores padres, muchos EMOS son posers. Esto quiere decir que, lejos de adquirir una cosmovisión que parece dEMOníaca, los EMO sólo adoptan una estética. Además, reflexionEMOs: la autoflagelación no es una opción viable porque ya tenEMOs bastante con ser argentinos, che. DejÉMOnos de joder.

Por otra parte, cabe destacar que esta tribu de jóvenes tristes que se empeña en criticar a la sociedad tampoco hace nada para cambiarla. Sin embargo, pensEMOs, estos seres de aspecto andrógino necesitan de nuestra comprensión. Así que si nos proponEMOs apreciarlos y entenderlos, en vez de discriminarlos, les darEMOs motivos para que estén contentos. Así que no nos dEMOremos más y empecEMOs por dejar de hacer comentarios blasfEMOs sobre ellos.

Para los fanáticos, aquí hay un par de videitos de Capusotto acerca de su visión sobre los EMOs.


¿Qué Buscás?

Como podrán observar, en el extremo derecho de este sitio, hay un buscador. No sé ustedes pero, cada vez que entro a una página, lo que menos hago es usar esa herramienta porque nunca me da los resultados que necesito. Quizás esa sea la razón por la que he descubierto búsquedas tan descabelladas, que vale la pena compartirlas.

Una vez, un amigo blogger cordobés, José Playo, hizo post sobre esto. Y, como soy poco original y no se me ocurre nada para escribir hoy, no me quedó otra que copiarle. He aquí un resumen de las búsquedas, con acotaciones mías en rojo. Espero que se diviertan como yo.

(Click en la imagen para agrandar)


Un “Cacho” de Cultura

No me avergüenza admitir que, cada vez que me toca cubrir un espectáculo lírico, me pongo contento. Me siento más culto, me imagino que alguien me pregunta: “¿Qué hiciste anoche?”, a lo que le sucede una respuesta con altura y distinción: “Fui a la ópera”.

Salta (y aquí peco de orgulloso y no paso por el marco de la puerta) tiene orquesta y ballet propios. Así que tenemos la suerte de culturizarnos un poco, aunque todavía nos queda bastante que aprender, ya que aplaudimos más cuando vemos una hazaña artística que al final de cada escena.

Como todos (sobre todo los salteños) saben, la obra se compone de una serie de actos en los que los bailarines interpretan a un personaje determinado. Por suerte, antes de que empiece la función, los acomodadores reparten un programa que ayuda a entender mucho más lo que está pasando sobre las tablas y a identificar quiénes están bajo las luces.

Mi falta de pericia acerca de estos temas hace que desvíe mi atención hacia otros detalles que me parecen interesantes o, más bien, cómicos. Sin embargo, estuve casi todo el tiempo que duró el espectáculo haciendo una mueca de dolor, solidarizándome con los pobres artistas que estaban en todo momento parados sobre la punta de los pies. Que alguien me explique, ¿por qué semejante tortura?

A juzgar por el grado de liviandad en los saltitos de los bailarines, se puede determinar claramente cuáles cenaron empanaditas de acelga y cuáles se metieron al buche una buena milanesa con papas fritas.

Un danzarín llamó especialmente mi atención: era flaco pero, de algún modo, estaba fuera de forma, no parecía estar concentrado como el resto de sus compañeros y respiraba agitadamente, como si estuviera corriendo una mega maratón de veinte kilómetros. Eso me hizo reflexionar (además de lo perjudicial que resulta el cigarrillo) sobre el esfuerzo de los demás quienes, a pesar de las exigencias físicas que demanda esta profesión, esbozaban una sonrisa de oreja a oreja.

Apenas si sé qué es una pirouette, una cabriole o un arabesque pero, por más que me interiorice en el tema, los saltitos con movimientos “amariposados” de los pies, no dejan de provocarme una risita socarrona. Miro hacia mis flancos para ver si alguien empatiza con mi cara de “dale, reíte conmigo”…Pero nada, che. Todos tienen un “cacho” de cultura.



La Rutina

Dicen que nos quejamos de la monotonía porque no hacemos otra cosa que ir de la casa al trabajo y del trabajo a la casa. Este ir y venir de las mismas cosas de forma repetitiva nos anestesia y nos hace perder la noción del tiempo que vivimos. Como no podemos pensar en el presente, mucho menos se puede planificar un futuro.

Está bien que el hombre sea animal de costumbre pero, ¿acaso estamos condenados a vivir acostumbrados al tedio y a morir de aburrimiento?

La rutina aplasta los ánimos, eso está demostrado. Si día a día hacemos lo mismo, corremos serio peligro de perder un tornillo. Por eso, para evitar el riesgo de que entres al shopping con una ametralladora (o para que no tengas que usar nunca la incomodísima tanguita de tu novia), he aquí algunos consejillos:

  • ¿Vas al trabajo en auto? Hoy viajá en colectivo. Si vas caminando, tratá de hacer un camino distinto.
  • ¿Te bañás todos los días? De vez en cuando salí a la calle con olor a perro (total, siempre hay alguien más a quién echarle la culpa).
  • ¿Estás podrido de tu jefe? Pinchale las ruedas del auto.
  • ¿Cansado de los precios altos del supermercado? Robate un chocolatín, por lo menos para sentir que vos también les podés hacer daño.
  • ¿Tu marido se queja del mismo guiso de siempre? Cambiá un poco de receta y ¡que se cocine él, carajo!
  • ¿Siempre salís feo en las fotos? Poné en juego la creatividad y hacé algo gracioso en el momento de los flashes, por lo menos.
  • ¿Estás siempre cuidando los mangos? ¡Que viva el deschavete y reventá la tarjeta de crédito! (La llegada del resumen te va a generar una adrenalina indescriptible por varios meses, ¡no te lo pierdas!)

Por suerte, el hombre es artífice de su propio destino. Aprovechemos esta oportunidad y… ¡no nos aburramos!



El Ascenso de Víctor

¿Cuándo una fila es larga? Si de ascensores se trata, cuando hay cinco personas esperando, ya es demasiado. Víctor se para al final, resignado.

La puerta automática se abre pero no está vacío el habitáculo. Víctor resopla y refunfuña; tendrá que estar unos minutos más esperando. Uno de los ocupantes, amablemente, cubre el ojito del láser para que no se cierre la puerta y nadie acabe aplastado. Curiosamente, ninguno da el primer paso y el último de la fila se pone en puntas de pie y estira el cuello para ver qué está pasando. El hombre de la puerta le hace un gesto y anuncia: “¡Hay lugar para uno más!”. La señora que lo precede le dice: “Vaya nomás, está muy lleno, mejor esperamos”.

Extrañado, Víctor camina en dirección a la sonrisa del tipo que lo espera adentro del artefacto. Entra y simula un bostezo para distraer a tantos ojos que sobre él se están posando.

- ¿Piso?

- Octavo.

Algo en las miradas de los que se quedan en la planta baja es inquietante. La puerta se cierra sola, pesada. La caja metálica empieza a moverse pero la inercia le hace sentir que van hacia abajo. Víctor mira, alarmado, el marcador de los pisos que permanece estático. Con la visión perturbada y el pulso acelerado, se anima a preguntar algo:0015 - Imagen de elevatorsolutions.com.au

- ¿Adónde vamos?

- Hacia arriba, muchacho.

- Pero… ¡si estamos bajando!

Nadie contesta. Sólo miran, concentrados, el contador de pisos que sigue parado. El tirón hacia abajo se va haciendo más pronunciado. Ahora, serio, el de la sonrisa vocifera: “¡¡UNO, DOS, TRES, CUATRO!!”. Los demás obedecen en coreografía exacta: “uno” es colocarse los cascos, “dos” es usar los cinturones dejando los hombros bien asegurados, “tres” es levantar las rodillas para proteger el torso con el regazo, “cuatro” es sostener las piernas con ambos brazos.

- ¡Q!… ¡¿Qué?!… ¡¿¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO?!?!

- Aferrate, hijo. Nos estamos impulsando.


Covers se Solicitan

Una vez un amigo blogger hizo una lista similar a la que voy a publicar acá. Sé que los lectores de mi blog son poquitos pero, a los que pasen, les pido que me dejen más datos acerca de qué covers conocen para seguir afinando mi gustito por la música.

Acá comparto los míos con ustedes. ¡Salutes!

Aerosmith – Come Together (The Beatles Cover)
Alicia Keys & Adam Levine – Wild Horses (Rolling Stones Cover)
Alicia Keys – Killing Me Softly (Roberta Flak Cover)
Aterciopelados – Play The Game (Queen Cover)
Barbra Streisand – Somewhere Over The Rainbow (Judy Garland Cover)
Barry White – Just The Way You Are (Billy Joel Cover)
Cake – I will survive (Gloria Gaynor Cover)
California Guitar Trio – Bohemian Rhapsody (Queen Cover Instrumental Acoustic Guitar)
Cat Power – Sea of Love (Phil Phillips Cover)
Damien Rice – Creep (Radiohead Cover)
Dave Matthews Band - Wish You Were Here (Pink Floyd Cover)
Diana Krall – Just The Way You Are (Billy Joel Cover)
Fito Paez – All Dead, All Dead (Queen Cover)
Frank Sinatra – Killing Me Softly With This Song (Roberta Flak Cover)
George Michael – Tonight (Elton John Cover)
Guns N’ Roses – Wild Horses (Rolling Stones Cover)
JAF – Maravillosa esta noche (Eric Clapton Cover)
Jamie Cullum – High And Dry (Radiohead Cover)
Jewel – Wild Horses (Rolling Stones Cover)
Joe Cocker – Sorry Seems to Be the Hardest Word (Elton John Cover)
Jorge Drexler – High And Dry (Radiohead Cover)
Kate Bush – Rocket Man (Elton John Cover)
Ketama – I Want To Break Free (Queen Cover)
Lauryn Hill & The Fugees – Killing Me Softly With This Song (Roberta Flak Cover)
Linkin Park – Dust In The Wind (Kansas Cover)
Michael Bublé & Nelly Furtado – Quando, Quando, Quando (Tony Renis Cover)
Michael Bublé – I´ve Got The World On A String (Frank Sinatra Cover)
Michael Bublé – Always On My Mind (Elvis Presley Cover)
Nuria Fergó – Si Tu No Estás Aquí (Rosana Cover)
Pablo Dagnino – Crazy Little Thing Called Love (Queen Cover)
Phil Collins – Burn Down the Mission (Elton John Cover)
Robbie Williams – King of the Bongo (Manu Chao Cover)
Rod Stewart – Your Song (Elton John Cover)
Scissor Sisters – Comfortably Numb (Pink Floyd Cover)
Sheryl Crow – The First Cuts The Deepest (Rod Stewart Cover)
Sinéad O’Connor – Sacrifice (Elton John Cover)
Soda Stereo – Some Day One Day (Queen Cover)
Soraya – Save Me (Queen Cover)
Sting – Come Down in Time (Elton John Cover)
Take That – How Deep Is Your Love (Bee Gees Cover)
Tesla – We Can Work It Out (The Beatles Cover)
The Beach Boys – Crocodile Rock (Elton John Cover)
The Who Rock – Saturday Night’s Alright for Fighting (Elton John Cover)
Tina Turner – The Bitch Is Back (Elton John Cover)
Travis – The Urge For Going (Joni Mitchell Cover)
Travis – River (Joni Mitchell Cover)
Travis – Killer Queen (Queen Cover)
Travis – Hit Me Baby One More Time (Britney Spears Cover)
Travis – Here Comes The Sun (The Beatles Cover)
Travis – Fake Plastic Trees (Radiohead Cover)
UB40 – Every Breath You Take (The Police Cover)
Wilson Phillips – Daniel (Elton John Cover)
Ziggy Marley – Drive (The Cars Cover)


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.