Diez segundos para apagar el despertador. Quince minutos para abrir un ojo y media milésima de segundo para abrir el otro. Treinta segundos para encontrar las pantuflas. Quince minutos, cuarenta segundos, media milésima de segundo.
Quince segundos para caminar hasta el baño. Cinco segundos para abrir la ducha. Veinte segundos para desvestirse. Cinco segundos para entrar a la bañadera y mojarse. Cuarenta y cinco segundos.
Dos segundos para disfrutar del baño (los buenos momentos siempre son más cortos). Dos minutos para secarse. Diez minutos para afeitarse. Diez segundos para colocarse desodorante. Cuarenta segundos para peinarse. Doce minutos, cincuenta y dos segundos.
Diez segundos para caminar hasta el placard. Dos segundos para abrir el placard. Dos minutos para elegir la vestimenta adecuada. Tres minutos para vestirse. Cinco minutos, doce segundos.
Trece segundos para dirigirse a la cocina. Diez minutos para preparar café. Dos segundos para disfrutar del café (lo mismo que pasa con el baño). Un largo rato para pensar en la soledad y sus beneficios. Un largo rato, diez minutos, quince segundos.
Quince minutos para encontrar las llaves del auto. Un minuto para tomar lo necesario y salir corriendo. Cinco segundos para cerrar la puerta de casa, voltear y mirar hacia adelante. Dieciséis minutos, cinco segundos.
Tres décimas de instante para descubrir tus ojos oscuros mirándome fijo. Un cuarto de instante para querer salir corriendo. Medio instante para darme cuenta de que no existo sin vos. Un instante para tomarte en mis brazos. Toda una eternidad para no separarme de tu lado…


